Jack Daniel's Music Day (2012) Madrid Arena

4/21/2012 01:40:00 p. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Madrid Arena
Fecha: 20 abril 2012
Asistencia: 4.000 personas
Artistas Invitados: La Habitación Roja, Sidonie, The Pains of Being Pure at Heart, Los Campesinos!, The Whip, Sala & The Strange Sounds...
Precio: Desde 8 euros con ofertas.


Hamburguesas gruesas y Jack Daniel’s fresquitos (y nada de cerveza) para todos como si no hubiera mañana durante cerca de diez horas. Tarea titánica para un puñado de elegidos o para desdichadas personitas sin hogar un viernes en la noche. Viernes también en la tarde, pues apenas eran las seis y media cuando Sala & The Strange Sounds arrancaron las hostilidades en el Madrid Arena, recinto sin duda infrautilizado para conciertos y eventos cualesquiera en la capital por los motivos que sean.

Alrededor de 600 personas recibieron (progresivamente serían más) después a La Habitación Roja, quienes abrieron su concierto de tres cuartos de hora sonando descaradamente a Oasis con El resplandor, primer tema de su reciente último álbum, Fue eléctrico. Siguieron Siberia, Febrero, La segunda oportunidad, y tal vez la mejor canción de su última colección, la sentida Indestructibles.

Van a por nosotros excitó sobre manera al personal, más allá de su intrínseca calidad, porque tiene momentos calcados al Dreams de Cranberries y al Mr. Brightside de los Killers. Con semejantes referencias muy necio tendría que ser el público de turno para no sentirse interpelado a la hora de mover los pies. Para concluir una actuación tan concisa como notable y punzante, Voy a hacerte recordar y Ayer.

Turno acto seguido para Sidonie, ya de antemano enchufados, especialmente Jess al bajo, como siempre bailón y comunicativo incansable. Alma de Goma, La Tormenta, La Sombra y Costa Azul ponen al público tan fa-fa-fa-fascinado, que la versión de los Everly Brothers del All I have to do is dream cae como maná del cielo perfecto para seguir coreando desenfadados e ilusionantes estribillos.

A mil años luz suena antes de El Bosque, cambiada para la ocasión por Marc por “vamos con el Tote –King-, que es un gran cabrón a voces”. Acritudes las justas, eh, ya confesó de antemano que este mismo viernes estuvieron almorzando con el amigo rapero, tras lo cual éste se arrojó a la degustación de gin tonics “a tuti”, según nuestro querido vocalista, ligeramente indiscreto. Sin duda enloquecido, hay un instante en el que Marc, mutado en guitarrista en llamas, se cree Angus Young, para después pasar a Pete Townshend. Joder, casi nada, pero da el pego. Sidonie goes to moog y El incendio ponen las cosas claras y difíciles al resto de los contendientes de la jornada. Pareciera que el público hubiera dictado sentencia y confirmado su apuesta si acaso tuviera que elegir.












En estas estaba la noche cuando tomaron la escena los galeses Los Campesinos! con su indie de pub pasado de vueltas. Una cosa así como The Pogues mezclados con Dropkick Murphys que comenzaron a lo grande con canciones como By your hand y Death to the Campesinos. Después el respetable optó por apretujarse y meterse los codos en las barras, dejando en cierto modo de lado lo que sobre el escenario acontecía. Todo dios se giró, eso sí, cuando amagaron con los acordes del Smell like teen spirit de Nirvana, pero fueron apenas unos segundos de espejismo fugaz.

Cierta indiferencia se apoderó de nuevo de los presentes hasta que arremetieron con su tónada más famosa, You! Me! Dancing!, momento en el cual incluso algún espontáneo escaló hasta los hombros de algún otro colega con pocas cargas que soportar de antemano. Curiosamente esto no terminó de gustar a la seguridad, que linterna en mano abortó cualquier conato de expresividad fuera de lo normal. Tampoco pareciera para tanto, cabría pensar, pero casi como respuesta terminó el vocalista arrojándose a cantar sus últimas estrofas de la velada entre el público, convenientemente provisto de decenas de cámaras para inmortalizar el momento.

El maratón decibélico alcanzó una nueva cota gracias a los neoyorkinos de nombre imposible The Pains of Being Pure at Heart, capaces en cualquier caso de captar la atención de la mayor cantidad de público junto a Sidonie. Ahora con las barras vacías, el grueso del respetable alzaba los brazos al ritmo de Belong, Heart in your hearbreak, Young adult friction o Heaven’s gonna happen now, por citar algunos temas que quizás en otra época habrían hecho de ellos clásicos incontestables. En apenas una hora repitieron por enésima vez en estos lares su viaje musical hasta los primeros noventa, años a los que su música todo le deben, aunque del presente disfruten vehementemente. Tanto lo han hecho que cada vez mejor les sale y más fervientemente se lo creen.

Bien pasada la medianoche el gentío abandona progresivamente el lugar donde otrora se alzara el legendario Rockódromo de la Casa de Campo, aunque siempre mirando de reojo hacia atrás, consciente de estar perdiéndose quizás algo imprescindible. Y es que The Whip están dando una lección magistral de pop electrónico ejecutado con los instrumentos básicos de toda la vida de dios. Desmontando costillares con temas como Keep or delete que sirven de música de fondo para los que furtivamente se escapan y de imborrable banda sonora a los que todo lo están dando y ya irremediablemente esta noche todo lo darán. La culpa no es suya. La culpa es de Jack y de Daniel. Par de dos, que te agarran y no te sueltan.



CRÓNICA TAMBIÉN PUBLICADA EN ROLLING STONE

1 comentarios:

  1. Palo dijo...

    Maratón de música y whiskylatas!! Fue un gran viernes.
    Qué bien lo has contado!

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